Introducción al Proceso de Aprendizaje

Descubriendo te envuelve a ti en un proceso creativo de aprendizaje. Discutirás los temas con otra gente para descubrir y aprender no sólo conocimiento, sino sabiduría acerca de cómo vivir para Dios.

Combinando lo mejor del conocimiento clásico con investigación más reciente acerca de estilos de aprendizaje para el adulto, hemos desarrollado un planteamiento fresco. Y aunque es fresco, no es único o nuevo, sino que está fundado sobre formas de aprendizaje antiguas utilizadas en diferentes culturas. Muchos han encontrado que este enfoque les ha dado la mejor experiencia de aprendizaje de sus vidas.

Posiblemente descubrirás que el proceso de Descubriendo parece estar basado en el sentido común, porque lo está. Dios nos diseñó a Su imagen para que podamos descubrir y aprender acerca de Su creación y voluntad. Todos nosotros aprendemos todo el tiempo en el transcurso natural de nuestras vidas. Somos confrontados por problemas, y los resolvemos. Afrontamos situaciones que requieren de decisiones. Abordamos preguntas para las cuales debemos proveer respuestas.

Algunos de nosotros hacemos un mejor papel que otros al pensar profundamente acerca de las cuestiones de la vida. El proceso de aprendizaje que seguirás en este curso te preparará para pensar sabiamente acerca de cualquier asunto en tu vida. Aprenderás un proceso que te ayudará a pensar bíblicamente en cuanto a las situaciones difíciles que tengas que afrontar.

Cultivando la Sabiduría Bíblica Práctica

Como adultos, gran parte de nuestro tiempo se utiliza en resolver problemas. Todos luchamos con decisiones prácticas de manera semanal, incluso diaria. Estas decisiones conllevan gran importancia teológica. Por ejemplo:

Una esposa pregunta si debe obedecer a su esposo cuando este le ordena no llevar a los niños al doctor, por razones financieras. Ella entonces debe decidir si llevar a los niños al doctor o no. Su dilema presenta cuestionamientos teológicos acerca de:

• La sumisión y la naturaleza de la relación matrimonial
• La responsabilidad de una madre con respecto a sus hijos
• El valor de la salud física comparado con la importancia de obedecer a su esposo

Más que meras abstracciones filosóficas, estas son cuestiones reales y detalladas: una mujer real con hijos reales que quizá deba ver a un doctor. ¿Cómo podemos pensar bíblicamente acerca de situaciones reales como esta? ¿Cómo responder a las preguntas inevitables que la vida nos presenta?

Como hijos de Dios viviendo en un mundo hostil, necesitamos aprender a pensar igual que Cristo acerca de todos los aspectos de la vida. Necesitamos aprender a pensar bíblicamente. Necesitamos aprender a obtener sabiduría divina acerca de los asuntos que no podemos ignorar. Necesitamos desarrollar la mente de Cristo.

Sin importar si el problema es un conflicto matrimonial o un debate acerca de la administración de la iglesia, podemos adquirir sabiduría siguiendo el mismo enfoque básico. El pensar correctamente involucra un proceso similar, independientemente de que la situación sea una decisión teológica o un dilema ético.

Oración

Al comienzo de cada paso en el proceso Descubriendo, la oración es vital. Como Cristianos, somos “habitados” por el Espíritu Santo, el Espíritu de Verdad, y el Espíritu de Sabiduría. Cuando afrontamos situaciones difíciles, nuestra primera reacción debe ser postrarnos de rodillas y mantenernos en comunicación con Dios durante todo el proceso.

Comprensión del Tema

Entender el tema requiere de la exploración del problema. ¿Es la turbulencia en la superficie el problema real, o será que hay fuerzas más profundas en acción? Sea en una situación de consejería o en un debate filosófico, debemos desarrollar la percepción. Frecuentemente ni siquiera nos damos cuenta de que hay un problema hasta que una explosión sacude nuestro mundo. Primero debemos percibir el problema, antes de esforzarnos por resolverlo.

A veces nos encontramos confundidos y frustrados por la complejidad de tantos problemas de la vida real. Preocupaciones psicológicas, doctrinales, relacionales, y financieras, todas entretejidas e interrelacionadas, crean un ambiente emocionalmente cargado en el cual es difícil pensar claramente. Es en este punto en el que debemos tratar de expresar la esencia de la controversia en un sencillo enunciado:

Un problema propiamente descrito es un problema parcialmente resuelto.
-Henry Hazlett.

Al expresar un problema, estamos trabajando para disipar la vaguedad y la confusión. La meta es determinar los elementos esenciales de la disputa o asunto. Debemos entender los temas reales, y articular el problema de manera tan precisa como sea posible.

Estudio de las Escrituras

¿En dónde podemos encontrar respuestas?. En la Biblia – la Palabra de Dios. Dios no nos ha dejado sin verdad, sino que reveló generosamente las palabras de vida, Sus propias palabras. Toda nuestra vida y ministerio deben estar cimentados en la Palabra de Dios. En nuestra única fuente de verdad divina y absoluta. Ningún otro libro, persona, o fuente alguna nos ofrece verdad incuestionable.

Cada asunto, si es tratado de manera completa, nos debería compeler a un estudio de toda la Biblia, pero generalmente no tenemos el tiempo para estudiar toda la Biblia acerca de cada situación en específico. Así que debemos ir a los pasajes más relevantes de esta, y examinarlos para poder entender lo que Dios dice acerca de ese tema. Comúnmente, cada problema requerirá del estudio de varios pasajes y múltiples principios.

Consulta de Otras Fuentes

Después de estudiar la Escritura nosotros mismos, debemos ser sabios en buscar la asesoría de otros consejeros. La gente sabia escucha los consejos de otros (Prov. 12:15; 13:10; 19:20).

El consejo puede provenir de varias fuentes. Podemos leer el trabajo de comentaristas, en los pasajes clave que aborden el tema en cuestión. Podemos consultar a gente santa, sabia y mayor, que conozcan acerca del tipo de situación específica. Podemos leer libros o artículos que traten el asunto. Podemos incluso escuchar grabaciones, ver videocasetes, buscar en bases de datos electrónicas, o utilizar servicios en Internet.

En ocasiones el estudio histórico es también útil. Podemos nutrirnos de la sabiduría de las edades, estudiando las vidas de líderes santos que encararon problemas similares siglos atrás. A veces nos será útil el trabajo de estudiosos seculares, en caso de que necesitemos información de otras disciplinas. Por ejemplo, puede que cierta controversia involucre la esfera legal.

Los proverbios nos aseguran que la sabiduría se encuentra en la multitud de consejeros, así que seríamos tontos si no consultáramos a los demás; y por el contrario, seremos enriquecidos si lo hacemos (Prov. 15:22). El éxito depende de los muchos consejeros (Prov. 11:14).

Formulación de Respuestas

Después de comprender el tema, estudiar las Escrituras, y consultar otras fuentes, debemos encarar el problema que tenemos enfrente. La vida real nos obliga a tomar decisiones. No podemos retardar indefinidamente el decidir qué curso de acción tomar. Como cristiano, serás llamado a tomar decisiones en diferentes situaciones complejas.

La respuesta puede ser postulada de diferentes maneras, dependiendo de la situación. Nuestra respuesta puede ser simplemente orar, o escribir nuestra postura en cierta decisión. Puede ser que llevemos a cabo acciones para cambiar cosas de nuestra vida, familia, o iglesia. Cualquier respuesta requiere de toma de decisiones y elecciones en cuanto al tema en cuestión.

En esta etapa del proceso, sólo necesitamos formular una respuesta inicial, no una conclusión final, refinada, o expresada en bellas palabras. Esta es la oportunidad para la creatividad. Debemos producir varias ideas, posponiendo nuestro juicio crítico de dichas ideas. Analiza el argumento o problema de cuantos diferentes ángulos te sea posible. Desafía lo obvio.

Discusión del Tema

Después de formar una respuesta inicial, nuestra sabiduría es grandemente enriquecida si discutimos el tema con otros creyentes que batallan con el mismo problema. Juntos nos podemos afilar unos a otros.

Una discusión bien enfocada acerca de algún tema, realizada por un grupo de creyentes que han estado trabajando en el tema por anticipado puede ser una ocasión emocionante. Un grupo de creyentes preparados y habitados por el Espíritu de Verdad, juntos, podrán generar una sinergia en la cual se producirán ideas y sabiduría mucho mayores que lo que cualquier persona sola pudiera crear. Cada uno de nosotros está limitado por nuestros horizontes y percepciones. Juntos, podemos vislumbrar un horizonte mucho más amplio y extenso. Nos afilamos, retamos, y confirmamos unos a otros.

Pasos de Obediencia

Habiendo probado tu respuesta inicial en el contexto de la discusión con otros creyentes también preparados, puedes regresar y refinar tu respuesta. Generalmente afinarás ligeramente lo que antes consideraste ser sabio. Otras veces, tendrás que desechar tu primera respuesta y comenzar de nuevo. De cualquier forma, habrás adquirido mayor confianza y sabiduría, como resultado de probar tu respuesta en la comunión de los creyentes.

Es ahora tiempo de dar pasos prácticos para obedecer a la verdad que has descubierto. Nuestra meta no es solamente obtener conocimiento, sino convertirnos en gente más madura y santa.

Jesús dice que la persona que escucha la Palabra y no la pone por obra, es como el que construye una casa sobre la arena. En contraste, el que pone por obra la verdad es como una persona que edifica su casa sobre la roca.

 

For technical assistance, email help@ccbt.org
©Copyright 2006
Center for Church Based Training
1700 Gateway
Richardson, TX  75080
(888) 422-2896
(972) 997-4404

about.htm




http://www.ccbtwebstore.com